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Recorridos por los espacios naturales

En Onda confluye la paradoja natural de ser y de no ser. Nada es espectacular y al mismo tiempo todo lo es. Historia y naturaleza se unen cuando quiere profundizarse en los orígenes del pueblo. Si pasear por el casco antiguo situa al viajero en la época medieval, dar una vuelta por el campo permite constatar que la villa se emplaza donde está por tratarse de una entrada natural, sin duda la más importante por la cara Norte, a la sierra de Espadán (1.030 metros). El Montí es el representante municipal más alto de este conjunto (500 metros). Además, la proximidad del río -el Sonella- de caudal corto pero superexplotado, termina de explicar la ubicación de la población. Y en eso radica precisamente la suerte de Onda: la intersección entre llano y montaña es una circunstancia que ofrece a propios y extraños un abanico amplio y accesible de posibilidades naturales.

El acceso desde Onda a cualquiera de las posibilidades que a continuación se ofrecen, estará en función de la preferencia, de la accesibilidad y del tiempo de que se disponga. Hacer una salida a pie, en bici de carretera o de montaña, moto, coche o 4x4, dependerá, pues, del consumidor. El autor, con unas preferencias ineludibles y las correspondientes limitaciones, quiere responsabilizarse de las propuestas y de las no propuestas, esperando que el lector -potencial protagonista del acontecimiento- lo entienda y no se moleste.

Vertiente sur del término:

1.- Comenzaremos la descripción de itinerarios situando un paseo a pie muy relajante y digestivo, frecuentado por muchos ondenses después de comer, que viene a durar entre tres cuartos y una hora. Se trata de remontar el Río Sonella en dirección W desde “les passeres” -calle Perera hacia abajo- al Carmen, por una senda transitable que hay en la margen derecha. El “Toll dels Tísics”, el “Cap del Nano”, el “Toll del Carreró”, el de “Santi Cavall”, la “Cova Gelada” y la “dels Dotze Apòstols”, acompañarán al caminante hasta el Carmen. A la izquierda, un bonito baladrar y agua contínua en alguno de los charcos que permiten ver y escuchar con mucha facilidad Martinetes, Cuetes grogues i blanques, Paveznos y una amplia variedad de fringílidos. A mano derecha, unos algarrobales abandonados dan una idea de la configuración de gran parte del término antes de la expansión del naranjo.

2.- Si el viajero decide no salir de este contexto, y dispone de 2 a 3 horas, puede emprender el camino de la ermita de Santa Bárbara -la de las cosechas- también a pie. Cruzará el río Sonella por “les passeres” y cogerá el segundo camino asfaltado que encuentre en dirección Sur -mirando a las montañas- a mano derecha, continuándolo hacia arriba por intuición natural. Al llegar, tomará posesisón visual de la práctica totalidad del término y comprenderá, de paso, la sabiduría de los constructores. Si hay tiempo y se lleva una mochila con almuerzo y agua, vale la pena -camino de Santa Bárbara a mano izquierda- intentar abordar el Montí, pasando antes por la ya seca “Font del Retor”. Un paisaje estrictamente mediterráneo flanqueará el caminante a ambos lados. Un sustrato arbustivo interesantísimo, buenos ejemplares de pino negro, encinas y olivos centenarios venidos a menos en sus correspondientes ribazos, y algún madroño, ofrecen historia y naturaleza al son de “Tot estius”, Chochines, Pitirrojos, “Busqueres” y Arrendajos que anidan o invernan en la zona. Es muy interesante fijarse en las consecuencias del último incendio -1985- y del poder regenerativo de la misma naturaleza.

3.- Y justamente al otro lado de esta misma cordillera, camino del Cementerio hacia abajo, puede llegarse a las Peñas Aragonesas, aunque se encuentran en término de Artana. Es aconsejable llegar a ellas a pie desde donde se abandona el camino asfaltado. En este monumento geológico es frecuente oir algún ave de rapiña diurna y nocturna -Gavilán, Halcón, Mochuelo, Búho, Autillo...

4.- Comenzados los desplazamientos en vehículo -bici, coche, moto...- las rutas que comienzan en Onda con el Espadán de fondo son muy estimulantes. Lo más cercano dentro del término de Onda, a 5’ en coche, es el Azud, justo a la izquierda de la carretera que une el pueblo con Tales. Es un lugar excelente para escuchar pájaros - . Aparcado el vehículo, encontraremos a 300 metros la “Font del Canyar” y si nos decidimos a acceder al Montí por esta vertiente, podremos hacerlo por el único bosque de alcornoques que existe en el término. Si decidimos, en cambio, continuar en coche carretera arriba tenemos dos opciones: Sueras, Villamalur, Ayodar... o L’Alcúdia. Por esta última vertiente nos encontraremos con el Pantano de Benitandús, donde la vegetación de alcornoques, pinos, arbustos... y una fuente continua con agua harán las delicias del visitante. Si en verano hay suerte y hay agua, se podrá incluso hacer un paseo en piragua y si no, podrá darse una vuelta a pie siguiendo el sendero que bordea el embalsamiento. Si se continua en coche en dirección a L’Alcúdia de Veo es aconsejable subir al Nevero, en dirección a Algímia de Almonacid y acceder desde allí a pie a la cima de la Sierra. La panorámica y la naturaleza son, sencillamente, de impresión.
(19.- Llicsó. Herba de sòls nitròfils, murs, roquissars)

5.- Pensando en los amantes de la bicicleta de carretera, Onda ofrece unos paseos excelentes para todos los gustos:

a) Por la parte del Espadán hay un recorrido corto -de 45’ a 60’- con el siguiente trayecto: Onda, Artesa, desvío Ayodar, cruce carretera Sueras-Ayodar, Sueras, Tales, Artesa, Onda. Desde Artesa la carretera comienza a ir hacia arriba y se hace durilla en los dos últimos tramos antes de comenzar la cuesta que lleva a Sueras.

b) Si el aficionado está mas fuerte y dispone de 2 a 3 horas, hay una vuelta preciosa que discurre también por esta parte Norte del Espadán siguiendo esta ruta: Onda, Tales, Veo, L’Alcúdia, Aín, Eslida, Artana, Betxí y Onda. El “Coll d’Aín” se lo merece independientemente de la vertiente por la cual se acceda.

c) Y si se trata de amateurs, más fuertes que los habituales aficionados de fin de semana, el Espadán da mucho más de sí. Un itinerario bueno es el que va de Onda a Artesa, Tales, Veo, L’Alcúdia, Coll d’Aín, Almedijar, Castelnovo, Vall d’Almonacid, Algímia d’Almonacid, Port del Nevero y de l’Alcúdia a Onda. Otra alternativa, siguiendo esta misma ruta, es la que va de Aín a Eslida, Xovar, Alfondeguilla, La Vall d’Uixó, La Vilavella, Betxí y Onda. En cualquier caso estamos hablando ya de recorridos largos que ocupan buena parte de una mañana o de una tarde -de 3 a 6 horas- y de lugares donde las pendientes prolongadas llegan a ser del 12%.

Vertiente norte del término:

La vertiente norte ofrece al visitante otra unidad natural de Onda: las cordilleras de la Talaia, las Pedrisses y el Millars.

1.- Desde la presa del Sitjar es facil encontrar en verano una colonia de Avión común y de “Roquerets”. Si las preferencias del observador son las aves acuáticas, últimamente pueden observarse en el embalse bandadas de gaviotas procedentes de los vertederos que existen en el término. En ocasiones también puede verse la Garza común y algún limícola -Andarríos, Corriolets...- a la orilla del agua. Y desde la presa se puede acceder a uno de los mejores rincones de que se dispone. Formaciones geológicas del hacen de soporte a un riquísimo substrato arbustivo variadísimo, que da vida a una amplia variedad de sílvidos nidificantes y/o invernantes. Aquí mismo continua su marcha hacia el mar el Millars, el único rio “grande” de la Plana que por casualidad cruza el término de Onda. Un paisaje prácticamente virgen en vegetación rupícola -sauces, chopos, cañaverales, espadañales, carrizos, tamarius...- es observable desde la presa hasta el límite con el término de Vila-real. Aquí es de obligada visita el Torrelló. El viajero puede observar y razonar el emplazamiento de nuestros antepasados más lejanos. Cuevas, paredes escarpadas... acompañan al infatigable y omnipresente canto del Capnegret. Al fondo, en medio del lecho del río, entre cañaverales y zarzales, se escucha con mucha facilidad el canto fuerte de los dos ruiseñores, el Bastardo y el Común, que parecen disputarse palmo a palmo estos inexpugnables parajes.
(20.- Riu Millars)

2) La práctica del ciclismo también es interesante por esta parte. Una buena ruta es salir de Onda, por la carretera de Ribesalbes en dirección Montanejos, pasando por Espadilla y Toga. Aquí el ciclista se desviará hacia la derecha a buscar el afluente del Millars que baja de Villahermosa en dirección Vallat, Fanzara y de vuelta a casa, no sin antes haber remontado por segunda vez una bonitas cuestas que llevan a El Salvador, donde el esforzado ciclista podrá recibir una merecida bendición. Esta vuelta dura de 2 a 3 horas y no es aconsejable hacerla en fin de semana por la afluencia de tráfico que sube a Montanejos. Este espacio transcurre básicamente entre algarrobales y siempre al lado del Millars.

3) Una vuelta más relajada -más propia para piernas como las del redactor- es la que bordea el Embalse del Sitjar y que viene a durar una hora. Se sale de Onda hacia Ribesalbes y a la altura del cementerio de esta localidad, se coge la carretera que bordea el embalse hacia el cruce de la Pedrissa. Al llegar allí, se coge la carretera de la derecha que va a la presa y de aquí a casa.

Y ya que estamos en el Pantano, hay que comentar que a mitad camino se pasa por una amplia zona de esparcimiento, propiedad de la Conselleria de Agricultura donde se permite acampar y encender fuego en los lugares instalados para ello.

Esta ruta presenta muchos rincones tranquilos y la posibilidad de hacer excursiones a pie muy distraidas, ya que siempre se tiene el agua como telón de fondo. Los aficionados a los fósiles disponen de lugares excelentes para estudiar, eso sí, siempre que este verbo no se conjugue como sinónimo de expoliar. Este espacio “húmedo” es también el más idóneo para la práctica de otra afición que va en aumento, la de la equitación, ya que se dispone de amplias praderas a veces ocupadas por las aguas. El incremento de este deporte no aparece correlacionado con la disposición de lugares, porque los paseos cortos han de hacerse necesariamente por el asfalto.

4) Si volvemos a la bicicleta y disponemos de menos tiempo, al llegar al ya mencionado cementerio de Ribesalbes, puede continuarse adelante en dirección a L’Alcora y al llegar allí, desviarnos hacia Onda por una comarcal con un excelente firme. El recorrido transcurre enmedio de garroferales y naranjos, siendo precisamente ésta una de las zonas que limita estos dos tipos de cultivo.

Para finalizar esta descripción breve de posibilidades, hay que recordar que no es recomendable transitar por pistas forestales con vehículos y en especial con 4x4, después de las lluvias, dado el impacto que eso puede provocar. Y también que los vehículos de campo a través tienen prohibida la circulación por la montaña, así como superar los 30 Km/h. en pistas forestales (art. 38 de la Ley 3/1993, Forestal de la Comunitat Valenciana).

Esperamos que los amantes de los paseos en cualquiera de sus variantes gocen de las atracciones naturales de Onda y de su entorno. De veras vale la pena. Pruébenlo invitándose a ustedes mismos.

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